Aún me resuena lo que un alto directivo de una gran organización me compartió hace algunos años atrás:

“…Tengo a tres candidatos internos para promover a una posición clave en la compañía. Cada uno es excelente en su departamento, todos con grandes competencias para este reto. Eso me deja muy tranquilo, sé que cualquiera lo hará genial. Sobre mi mesa, me queda la decisión a tomar. Estoy convencido de que si alguno de los tres, durante estos años, me hubiera manifestado su genuino interés para esta posición, hoy el puesto sería suyo…”

Casi un año después, y por nuevos retos profesionales en esa misma organización, me designaron como coach ejecutivo de uno de aquellos tres candidatos.

Él NO había sido “el elegido” y, aunque continuaba comprometido, aquella decisión del pasado lo había frustradodesilusionado. Conversando con él en una de nuestras sesiones, su discurso se alineaba a lo que suele repetirse en la mayoría de las grandes corporaciones:

“…Al final en una gran multinacional como esta, todos los caminos ya están trazados. Vas avanzando y según tu rendimiento ya sabes cuál será el destino que te pueden proponer…”

Ante su comentario, aquellas resonantes palabras del inicio de este post volvieron a mí. Y aproveché para lanzarle la siguiente pregunta:  -que te hago a ti también-

¿Quién, además de ti, sabe lo que realmente te ILUSIONA y aspiras dentro de tu organización?

Hay palabras que según tu personalidad y perfil profesional podrán impactarte de manera muy diferente. Desde gustarte mucho a generarte grandes resistencias: MARCA PERSONALVISIBILIDAD, NETWORKING, … 

Cada una de ellas con más o menos aceptación de tu parte, son actualmente indiscutibles Competencias Estratégicas (Personales) que te tocará atender…, y mucho!

En esta nueva realidad off y on-line que llegó para quedarse, estos conceptos cobran cada vez más relevancia y nos ofrecen nuevos desafíos. Tal vez sea un buen momento para que te reconcilies con ellas o, al menos las consideres como lo que son, Competencias Profesionales claves para tu desarrollo.

Se habla mucho -y con razón- de la importancia del Auto-Conocimiento para el crecimiento de cualquier directivo. Pero te animo, a medida que avances en ese auto-conocimiento, a dar un paso más hacia tu «Marca Personal» y responder-te las siguientes preguntas:

  • ¿Te ocupas de tu REPUTACIÓN en tu organización?
  • ¿Crees que está alineado lo que ERES y HACES en tu día a día, con lo que los demás ven/conocen de ti?
  • ¿Qué, de todo lo que ya SOY en mi trabajo, me gustaría especialmente mostrar-compartir con los demás?
  • ¿Con QUIÉN/QUIENES sería beneficioso compartirlo en este momento de mi desarrollo?
  • ¿Tienes escondida alguna gran FORTALEZA propia que podría ser oportuno volver a desplegar?

Algunos excelentes directivos con los que he trabajado la puesta en práctica de su mayor visibilidad y marca personal, han aprendido los beneficios que les reportó confrontar resignificar creencias-conceptos-palabras con las que solían hablarse a sí mismos sobre estos temas. Te resumo algunas de sus principales:

Venderme  Vs. Mostrar, Dar y Compartir

Presionar  Vs. Saber pedir

Lucir Vs. Celebrar logros y éxitos

Arrogancia Vs. Auto-Confianza

Te animo a que tú también reflexiones desde qué columna sueles hablarte. Y te reto a seguir alargando esta lista re-definiendo cualquier otra palabra o falsa creencia con la que sueles sabotear tu propia Visibilidad y Networking.

Ya lo anticipó Stephen Covey hace más de 30 años con su paradigma del SER-HACER-TENER. Hoy, en ese mismo orden, para tu día a día:

SER… ¡Y ocúpate de PARECERLO!

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